“Maldigo el día en el que fui a un recital de poesía subdesarrollada presentada por trescientas barras de tungsteno con botas rojas de charol. Me hicieron comprender que a quien madruga, patada en los cojones.”
“Maldigo el día en el que fui a un recital de poesía subdesarrollada presentada por trescientas barras de tungsteno con botas rojas de charol. Me hicieron comprender que a quien madruga, patada en los cojones.”