“El remedio contra la ignorancia autoinfligida no es una macedonia de analgésicos con choped y sirope de ciruela. La solución a esta lacra del siglo X pasa por una mezcla performances BDSM con Elvis, un fistfucking de Rasputín, un sueño erótico con Fernando Arrabal, una sesión de manicura con Mengele y pollas en vintage.”